Panyfiestas
viernes, julio 29, 2005
Cuántas cosas que tengo para hacer!!!!
y qué pocas ganas y tiempo!!!!!

Y sin embargo, decido tomarme unos minutos para escribir en este lugar... no sé para qué mongo picho, porque da la impresión de que nadie lo está leyendo (al menos, nadie escribió ningún comentario en este sitio, ni me mandó un mail).

Así que no sé si le estoy hablando-escribiendo a la pared, o si estoy gritando al vacío... no sé... ¿Será que en el fondo extraño a mi psicóloga? No, creo que en realidad extraño escribir, escribir por cuenta propia, no pasando grabaciones de las cosas más diversas, o copiando textos, o contestando mails... Sí, a veces con los mails me divierto, pero tengo poco margen para delirarme.

Si alguien lee esto, por favor, ¡avíseme!
miércoles, julio 27, 2005
Aclaración
(en realidad, me gusta más el término en inglés Disclaimer, no sé por qué. Es más, a veces no me acuerdo la palabra en castellano...)

Este blog no es apto para padres, ni tíos, ni tíos postizos ni nada por el estilo. No porque vaya a hablar mal de ellos, ni ahí, sino porque, sencillamente no es apto para ellos. No quisiera que se horroricen y me miren torcido. Así que, please, no les pasen el link ni dejen que lean esto por sobre vuestro hombro (ni dejen la página abierta, y esas cosas)

Ustedes... ustedes pueden manejar mejor estas locuras. ;-)
Otra caja de Pandora
Como si no fuese suficiente con los aparatos electrónicos adquiridos en los últimos meses, incluyendo la banda ancha y programas de la computadora que ya debería saber manejar mejor, ahora me encuentro con esta locura internética, gracias/por culpa de una prima (a quien no nombro por cuestiones, digamos, de reserva de identidad - chuick para tí) que se abrió uno de estos cosos llamados blogs y me invitó a leer el suyo... Caramba, y yo también puedo abrir uno...

Entonces retomaré, con el poco tiempo libre que me queda (que no debería quedarme nada si hiciese las cosas que debo), esto de las Panyfiestas, que, supongo, seguirán asustando a más de uno como en la primera edición.

Aunque, algunos, no se horrorizaron en absoluto, ya me conocen lo suficiente como para no asustarse si dan un vertiginoso viaje al interior de mi embrollado cerebro.

En fin... muchas, demasiadas, cosas han pasado en los últimos meses, y aún más cosas se dispararon en mi marote, así que podrán entrar seguido a este lugar y ver en qué cornetas estoy pensando.

Saludos